Hoteles con encanto

Hotel Burbuja Zielo Las Beatas (Ciudad Real)

¡Nuestra experiencia más inolvidable! Pasamos la noche en el hotel burbuja. Nuevas sensaciones bajo las estrellas. 

¿Cómo va esa vuelta al cole? Lo cierto es que nosotros siempre nos dejamos algo de vacaciones para disfrutar al final de la temporada de verano porque nos encanta dar un adiós más profundo al calor, ¡Y eso que estamos divididos! A Alber le encanta la estación más gélida del año y yo soy más de playa y castillos de arena. Pero como dice el refrán… ¡Para gustos los colores!

En estos días de relax y descanso no hemos programado ninguna salida, nos apetecía hacer un poco lo que mas nos gusta que es disfrutar de nosotros mismos, de la familia, levantarnos tarde y darnos unos homenajes culinarios. Dentro de estos grandes y reconfortantes días de relax hemos dado una oportunidad a como es dormir en una burbuja, algo que nos llamaba asombrosamente la atención y que queríamos probar.

Seguro que muchos de vosotros lo habéis visto a través de las redes sociales y no solo en nuestro país; ya que es algo que se está haciendo viral y ya son muchos países los que cuentan con este tipo de noches románticas cargadas de sorpresas y experiencias bonitas. Nosotros descubrimos este hotel burbuja por Instagram @zielolasbeatas y no pudimos contenernos. La parte negativa es que es un hotel dedicado al descanso y relax de las parejas por lo que no se permiten niños menores de 12 años; el lado positivo es que tienes una noche de descanso asegurada y dedicada única y exclusivamente a la pareja, cosa que de vez en cuando viene la mar de bien. ¿Y quién no tiene abuelos o una canguro para dejar tan solo una noche a los niños?

La experiencia fue magnífica ¿Qué os vamos a contar? Las burbujas dormitorio se encuentran en parcelas privadas y cuentan con el 100 % de la privacidad. Hay de varios precios pero son todas ideales. Cuentan con una parcela con una zona chill out y una mesa para cenar bajo las estrellas al aire libre (si lo prefieres y el tiempo acompaña). Normalmente se suele hacer el check-in después de comer; aunque nosotros os aconsejamos no entrar muy tarde porque así podréis disfrutar de su recinto con piscina. Aunque lo que más nos llamó la atención fue el majestuoso atardecer en la terraza mirando a la naturaleza en su estado mas puro; cosa que valoramos mucho al ser de la capital y vivir bajo una nube contaminante perpetua.

Después de darnos una tarde de descanso en la piscina, tomarnos unas cañas viendo como caía el sol, nos fuimos a la burbuja para ver como quitaban la capa que la cubre. Ese cielo rosáceo y esa burbuja tan brillante… realmente impresiona si es la primera vez que te pones en contacto con este tipo de experiencias.

A continuación nos tomaron nota de la cena y nos dimos una ducha para quitarnos el cloro. Desde luego que cualquier momento es bueno para desconectar de los ruidos, del tráfico y de los niños, respirar aire puro mientras llega la cena fue querer parar el tiempo. Pero cuando nos sirvieron la cena bajo ese manto de estrellas y ese cielo negro pero iluminado con una preciosa luna en cuarto menguante… ¡Ahí si que quisimos detener el tiempo! La cena es mucho más espectacular de lo que nos podíamos imaginar. Gambones a la plancha acompañados de una ensalada de escabeche hecho por la casa, de segundo un chuletón de kilo para compartir y finalizamos con unos postres que aun sin tener mas apetito no pudimos dejarlos en el plato. Por si no fuera poco esa botella de vino dulce con virutas de oro fue el broche para una noche mágica y perfecta. ¡Y sí! tenemos que reconocer que no solemos tener muchas noches de estas porque adoramos estar y pasar todo el tiempo posible con nuestra pequeña. Estamos muchas noches fuera de casa por el trabajo y todo lo que podamos estar con ella es oro en bruto, por eso, este tipo de escapadas se valoran muchísimo mas.

¿Acaso os pensáis que la noche terminó aquí? Cogimos la manta que había en la habitación y nos pusimos en la zona chill out a contemplar las estrellas mientras nos bebimos ese vino que nos cautivó el paladar, pasada una hora nos acompañaron a la burbuja jacuzzi. ¡Madre mía! no podía creer que todo fuera tan perfecto, y sinceramente siento mucho decepcionaros chic@s pero hasta aquí podemos leer… jajaja no es que seamos malos pero es que ya os imagináis el resto de la historia. ¡Eso si! tumbarse en la cama y no poder cerrar los ojos para dormir porque era imposible creer que ante ellos teníamos el firmamento entero.

A la mañana siguiente nos trajeron el desayuno (a la hora que lo solicitas), nos encantó bastante, porque es nuestra comida favorita del día. Esa cesta de mimbre llena de productos recién hechos y desayunar en la terraza con el albornoz recién levantados… fue la gota que colmó el vaso para una experiencia alucinante e inolvidable.

¿Qué os podemos decir más? que ¡Ojalá! todo el mundo pueda disfrutar de un momento tan perfecto como el nuestro, ¡eso sí! no creo que fuera posible sino es de la mano de @Zielolasbeatas. Gracias por todo, por el trato tan magnífico y agradable que nos disteis, por esa cercanía con el cliente, por tener todos los detalles tan bien cuidados, y por hacer que la gente cumpla sus sueños.

Ahora puedes hacer tu reserva a través de este enlace: https://www.lasbeatas.com/es

Y disfruta de un 15% de descuento con el código BEATAS15.

4 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *