Kioto

Kioto en 48h

Kioto en 48 horas: qué ver, dónde comer y cómo aprovechar dos días.

Hay ciudades que visitas y ciudades que parecen sacadas de otra época. Kioto es de las segundas.

Caminar por sus calles es encontrarse con templos centenarios, casas tradicionales de madera, jardines perfectamente cuidados, farolillos, pequeños santuarios escondidos entre edificios modernos y, con un poco de suerte, alguna maiko cruzando rápidamente una calle de Gion.

Pero Kioto también es mucho más que una ciudad bonita.

Fue durante más de 1.000 años el corazón político y cultural de Japón. En el año 794, el emperador Kanmu trasladó aquí la corte imperial y la ciudad permaneció como capital hasta 1869. Ese larguísimo periodo convirtió a Kioto en uno de los grandes centros culturales del país y explica la cantidad de templos, santuarios, jardines, artes tradicionales y gastronomía que encontramos hoy.

De hecho, dentro de la ciudad hay más de 2.000 templos y santuarios y 17 lugares reconocidos como Patrimonio Mundial por la UNESCO dentro del conjunto de monumentos históricos de la antigua Kioto.

Así que sí: 48 horas son muy pocas. Pero si es el tiempo que tienes, podemos hacer que cundan muchísimo

🗓️ Itinerario.

La clave está en no cruzar la ciudad constantemente.

Día 1: Fushimi Inari + Higashiyama + Kiyomizu-dera + Gion
Día 2: Arashiyama + Kinkaku-ji + centro de Kioto + Nishiki + Pontocho

Y si viajáis con niños, he dejado el recorrido pensado para que haya un poco de todo y no terminemos visitando templo tras templo hasta que alguien de la familia empiece a protestar. Al fin y al cabo hay que intercalar planes para que a nadie se nos haga pesado.

🏯 DÍA 1: El Kioto más tradicional.

🌅 Primera parada: Fushimi Inari Taisha

Yo empezaría el día muy temprano. Y cuando digo temprano, es temprano. El motivo tiene nombre propio: Fushimi Inari Taisha, probablemente uno de los lugares más reconocibles de todo Japón.

Seguro que habéis visto miles de fotografías de sus interminables túneles de puertas torii rojas y naranjas. Pero lo que quizá no sabéis es que Fushimi Inari no es simplemente un lugar para hacer una foto. Es uno de los santuarios sintoístas más importantes de Japón y está dedicado a Inari, la deidad asociada tradicionalmente con el arroz, la agricultura, el comercio y la prosperidad

Los zorros que encontramos por todo el recinto tampoco están ahí por casualidad. Se consideran mensajeros de Inari. Y aquí viene el dato: hay miles de torii recorriendo la montaña. Cada uno ha sido donado por particulares, familias o empresas como muestra de agradecimiento o para pedir prosperidad. El recorrido completo por la montaña puede llevar varias horas, pero si vais prontito no encontraréis espacios libres para verlo y fotografiarlo.

🏘️ Higashiyama: caminar por el Kioto de las películas

Desde Fushimi nos vamos hacia Higashiyama, una de las zonas que mejor conserva la imagen del Kioto tradicional. Aquí la gracia está precisamente en caminar sin demasiada prisa. Calles estrechas, casas tradicionales, pequeñas tiendas, dulces japoneses, cerámicas, restaurantes y templos aparecen continuamente.

Y es en esta zona donde vamos a encontrar uno de los grandes imprescindibles de la ciudad.

Por esta zona hay varios templos imperdibles

  • Kiyomizu-dera: El templo más emblemático, famoso por su enorme terraza de madera sin clavos y las vistas a la ciudad.
  • Santuario Yasaka: Un importante santuario sintoísta situado junto al parque Maruyama.
  • Kodai-ji: Un templo zen con hermosos jardines y un impresionante bosquecillo de bambú. Esta es de las zonas que mas nos gustaron. Mucho más tranquilo y menos masificado que Arashiyama.
  • Hokan-ji (Pagoda Yasaka): La famosa pagoda de cinco niveles que corona las postales tradicionales de la zona. Bajar por su calle principal y hacerte la famosa foto es todo un récord, pero te diré… a medio día y a tope, conseguimos hacer una preciosa. Imagino que todo será cuestión de suerte.
  • Chion-in: El templo principal de la secta Jodo, conocido por su descomunal puerta de entrada.
  • Kennin-ji: El templo zen más antiguo de Kioto, famoso por sus pinturas en los techos

⛩️ Kiyomizu-dera

Kiyomizu-dera es uno de esos lugares que hay que ver al menos una vez. El templo fue fundado hace aproximadamente 1.250 años y está dedicado a Kannon, la figura budista asociada a la compasión.

Pero lo que lo hace tan espectacular es su enorme terraza de madera, construida sobre la ladera y sostenida por columnas de hasta 13 metros de altura. De hecho, existe una expresión japonesa: “Saltar del escenario de Kiyomizu”. Se utiliza para hablar de tomar una decisión importante, porque antiguamente existía la creencia de que sobrevivir a un salto desde esta terraza supondría que se cumpliría el deseo.

El templo abre desde las 6:00 de la mañana, por lo que también es una opción fantástica para visitarlo muy temprano y evitar parte de las multitudes

Después podéis bajar tranquilamente por Sannenzaka y Ninenzaka, dos de las calles más bonitas de Higashiyama. Y aquí sí que os recomiendo reservar tiempo. Hay tiendas de dulces, souvenirs, artesanía, matcha, cerámica y pequeños locales donde probar cosas.

La gente por esta zona suele alquilar los trajes japoneses tradicionales, que si no lo hiciste en Edomura Wonderland, aquí será tu segunda oportunidad. Los precios rondan los 30 euros por persona, la experiencia completa.

🏮 Gion: el barrio de las geiko y las maiko.

Después de comer, seguimos caminando hasta Gion. Y aquí aparece otra de las imágenes más conocidas de Kioto: las calles tradicionales de madera, los farolillos y las famosas maiko y geiko.

Gion nació alrededor del santuario Yasaka y se convirtió en uno de los grandes barrios de entretenimiento tradicional de la ciudad. Hoy todavía conserva numerosas casas de té, restaurantes y establecimientos tradicionales. Una de las calles más conocidas es Hanamikoji. Pero recordad algo importante: si veis una maiko o geiko, no la persigáis ni le bloqueéis el paso para hacer una fotografía. Son profesionales que están trabajando.

La mejor manera de disfrutar Gion es pasear tranquilamente y observar. Fotografiarlas es de muy mala educación y hay que preservar su intimidad. Seamos viajeros responsables.

🌙 Pontocho y una cena japonesa.

Para terminar el día podéis acercaros hasta Pontocho, uno de los callejones más famosos de Kioto. Es estrecho, lleno de restaurantes y especialmente bonito cuando empiezan a encenderse los farolillos. Aquí podéis daros un pequeño homenaje y probar una cena más tradicional.

Si queréis experimentar la cocina de Kioto, buscad un restaurante de kaiseki, una cocina japonesa basada en productos de temporada, presentación cuidada y varios platos. Es una de las grandes expresiones gastronómicas de la ciudad. Si el presupuesto no acompaña, no hace falta gastar una fortuna: Kioto tiene también restaurantes de ramen, sushi, soba, tempura y obanzai.

Aunque os digo una cosa, Kioto se ha vuelto tan popular que te recomendamos no hacer cola de horas para entrar en algún sitio viral. Adéntrate en el Kioto más local y saborea su delicada gastronomía en cualquier sitio mas tranquilo

🌿 DÍA 2: Bambú, templos y su gastronomía.

El segundo día nos vamos hacia el oeste.

Y aquí viene otro de los lugares que probablemente vuestros hijos estarán deseando conocer.

🎋 Arashiyama y su bosque de bambú.

El bosque de bambú de Arashiyama es uno de los lugares más fotografiados de Japón. Y sí, merece la pena, pero si estuvisteis ayer en el templo de Kodai-ji. Perfectamente os podéis saltar la cantidad de gente que veréis en este.

Pero os voy a dar un consejo: id muy temprano. Si es que esta parada es un must para vosotros.

El bosque se encuentra en la zona de Saga-Arashiyama, al oeste de Kioto, una zona conocida también por el puente Togetsukyo y por sus templos y paisajes. Después del bosque podéis acercaros al templo Tenryu-ji, uno de los grandes templos zen de la zona, y caminar hasta el puente Togetsukyo.

Si tenéis tiempo, merece la pena explorar un poco más allá de la zona más turística. La propia oficina de turismo de Kioto recomienda descubrir Okusaga, una parte mucho más tranquila de Arashiyama donde todavía se conserva un ambiente tradicional

✨ Kinkaku-ji: el famoso Pabellón Dorado.

Después de Arashiyama nos vamos hasta Kinkaku-ji, el famoso Pabellón Dorado. Y aquí hay otra historia que merece la pena conocer.

El edificio comenzó siendo la residencia de retiro del shogun Ashikaga Yoshimitsu. Tras su muerte, en 1408, se convirtió en un templo zen.

El edificio que vemos hoy, sin embargo, no es el original. En 1950 un joven monje incendió el templo, destruyéndolo por completo y fue reconstruido en 1955. Hoy sus paredes cubiertas de pan de oro se reflejan sobre el estanque y han convertido esta imagen en una de las más famosas de Japón

💰 Entrada.

Como referencia, la entrada indicada por la guía oficial es de aproximadamente 1.100 yenes para adultos y 550 yenes para niños, aunque siempre conviene comprobar la tarifa vigente antes de viajar

🍡 Mercado de Nishiki: la cocina de Kioto.

Por la tarde regresamos al centro. Y aquí tenemos una parada que para mí es obligatoria si os gusta comer: Mercado de Nishiki.

Tiene unos 400 metros de longitud y está lleno de puestos donde encontrar pescado, carne, verduras, encurtidos, tofu, yuba, dulces y todo tipo de especialidades de Kioto. De hecho, se le conoce como “la cocina de Kioto” y es uno de los imperdibles. Bueno, no es que sea imperdible, es que repetirás.

Lo ideal es que te vayas parando en los puestos y vayas comiendo y probando las diferentes cosas que venden. El pescado fresco, las giozas y el matcha son los puestos que mas auge tienen.

Y sí, estamos en la región de Kansai, aquí es la cuna del matcha, por lo que si te quieres traer a España, te recomendamos que hagas tus compras en el mercado, en alguno de sus puestos locales.

🏮 Shijo-Kawaramachi y última tarde en Kioto.

Desde Nishiki podéis continuar caminando hacia Shijo-Kawaramachi, una de las zonas más animadas del centro. Aquí encontraréis tiendas, centros comerciales, restaurantes y calles comerciales.

Y si todavía tenéis energía, podéis volver hacia Pontocho para disfrutar de Kioto iluminado. Porque hay algo que cambia completamente cuando cae la noche: Kioto deja de parecer una ciudad turística y empieza a parecer una película.

🛏️ ¿Dónde alojarse en Kioto?

Si estas en Kioto te recomendamos que te hospedes en un auténtico Riokan. ¡Pero alto! Si vas con niños, no todos son kids-friendly, por lo que te recomendamos el que estuvimos nosotros. No era demasiado caro y mezclaba esa especie de hotel con el Riokan más tradicional.

Pudimos dormir en futones, el desayuno fue delicioso y tenía un pequeño Onsen privado, donde pudimos descansar un poco, a pesar de tener tatuajes.

Os dejo el link para poder reservarlo. La noche nos costo alrededor de 200 euros, los cuatro

❤️ ¿Dos días son suficientes para conocer Kioto?

No. Pero tampoco hace falta tener una semana para enamorarse de ella. En 48 horas podéis conocer algunos de sus lugares más icónicos, caminar por barrios tradicionales, descubrir parte de su historia y, sobre todo, entender por qué esta ciudad ocupa un lugar tan especial dentro de Japón.

Porque Kioto no es solo una colección de templos. Es el lugar donde más de mil años de historia siguen formando parte de la vida cotidiana. Y quizá esa sea precisamente su magia. Puedes estar caminando por una calle del siglo XXI y, al girar una esquina, encontrarte con un templo que lleva siglos viendo pasar la historia.

Eso es Kioto.

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *