Japón

5 experiencias en Japón imperdibles

Japón no solo se visita: se vive.

Cuando pensamos en viajar a Japón, nuestra cabeza se va rápidamente a los templos de Kioto, los neones de Tokio, el Monte Fuji o los rascacielos de Osaka. Pero después de recorrer Japón nos hemos dado cuenta de algo: Japón no es un país que solo tengas que visitar. Es un país que tienes que experimentar. Y mucho más si viajas en familia.

Dormir en una casa tradicional, convertirte en ninja, viajar al Japón de los samuráis, conducir un kart en un parque dedicado al motor, comer la auténtica carne de Kobe o acabar dentro de la boca de Godzilla… Sí. Todo esto es posible.

Y algunas de las experiencias más increíbles de nuestro viaje no ocurrieron precisamente en las grandes ciudades. Por eso hemos preparado esta lista de 5 experiencias que no deberías perderte si viajas a Japón, especialmente si lo haces en familia

🥷 1. Convertirte en ninja por un día en Iga.

Si hay un lugar en Japón donde puedes sentir que has entrado directamente en una película de ninjas, ese lugar es Iga. Y no es casualidad.

Iga es una de las zonas históricamente vinculadas a la tradición ninja de Japón y aquí se encuentra el Iga-ryu Ninja Museum, dedicado a la historia y las técnicas de los ninja. Pero lo mejor no es simplemente aprender sobre ellos. Es intentar convertirte en uno.

En el museo puedes conocer una auténtica casa ninja, llena de puertas secretas, escondites, pasadizos y trampas diseñadas para despistar a los enemigos. Una kunoichi explica cómo funcionaban algunos de estos mecanismos y también puedes conocer diferentes herramientas utilizadas por los ninja. Y después llega la parte divertida: El entrenamiento ninja.

Aquí puedes aprender algunas de sus técnicas y poner a prueba tu puntería lanzando shuriken. Nosotros hicimos además una experiencia que convirtió la visita en una auténtica misión: recorrer Iga custodiados por ninjas y descubrir la ciudad mientras íbamos superando diferentes pruebas.

Y ahí es donde la experiencia cambia completamente. Ya no estás simplemente visitando Iga. Estás dentro de una historia. Para los niños es una pasada porque pueden meterse completamente en el papel. ¡Así que toma nota!

A la llegada tienes que pasar por el centro turístico donde podrás coger un mapa para saber cuales son los puntos a seguir del itinerario y las pruebas que tienes que pasar. Lo mejor es que puedes disfrazarte de Ninja por unos 5 euros. ¡Cómo lo oyes! Y es que en este país nada es caro y cualquier plan está más que adaptado para que el bolsillo no suponga una desidia a la vuelta. Los japoneses son muy honestos y honrados, jamás pondrán un precio abusivo y son muy justos. Así que… por 5 euros, todos pasamos por vestuario para vivir esta aventura a lo grande.

Empecemos por el principio… Iga se encuentra en la prefectura de Mie y es considerada una de las dos grandes cunas históricas del ninjutsu, junto con Koka, en la actual prefectura de Shiga. Aquí se desarrolló la tradición conocida como Iga-ryu Ninjutsu.

 

¿Pero quiénes eran realmente los ninja?

Esta es la primera cosa que aprendimos en Iga: los ninja no eran esos personajes que aparecen volando por los tejados lanzando estrellas continuamente.

El ninjutsu era, sobre todo, un conjunto de conocimientos y estrategias relacionados con el espionaje y la guerra. Su trabajo consistía en infiltrarse, obtener información, transmitir mensajes y utilizar diferentes técnicas para debilitar al enemigo antes de enfrentarse directamente a él. Y esto tiene mucho sentido cuando conoces la geografía de Iga. La zona está rodeada de montañas y durante siglos estuvo bastante aislada. En este contexto se desarrollaron diferentes comunidades de guerreros y grupos locales que utilizaron tácticas de guerrilla y conocimientos del terreno. De esta evolución surgió la tradición del ninjutsu de Iga

🏯 Iga llegó a tener una especie de “república ninja”.

Y este es uno de esos datos que nos dejó con la boca abierta. Durante el periodo medieval, Iga desarrolló una forma de organización comunitaria conocida como Iga Sokoku Ikki.

En lugar de estar sometidos de manera estable a un único señor feudal, diferentes grupos de propietarios y clanes se organizaron para gobernar y proteger el territorio. Existía incluso un consejo formado por representantes de diferentes grupos.

Por eso Iga no fue simplemente un lugar donde “vivían algunos ninja”. La región llegó a convertirse en uno de los grandes centros de desarrollo de estas técnicas

⚔️ La guerra que cambió la historia de los ninja.

Y entonces llegó uno de los episodios más importantes de la historia de Iga. En 1579, las tropas de Kitabatake Nobukatsu intentaron atacar la región, pero encontraron una fuerte resistencia y fueron derrotadas. Dos años después, en 1581, Oda Nobunaga decidió intervenir personalmente. La ofensiva fue enorme: según la tradición histórica recogida por el Museo Ninja de Iga-ryu, Nobunaga entró en Iga con un ejército de unos 50.000 hombres. La región fue devastada y, tras la derrota, muchos de los guerreros de Iga se dispersaron por diferentes lugares de Japón.

Este episodio, conocido como la Guerra de Tensho de Iga, fue decisivo para la historia de los ninja de la región.

Y aquí aparece otro personaje que seguramente os sonará: Hattori Hanzo.

Uno de los nombres más famosos relacionados con los ninja de Iga. Hattori Hanzo pertenecía a uno de los principales grupos de Iga y posteriormente estuvo vinculado a Tokugawa Ieyasu, uno de los grandes protagonistas de la unificación de Japón. El Museo Ninja de Iga-ryu identifica a Hattori, Momochi y Fujibayashi como los tres grandes maestros ninja de Iga. Por eso, cuando recorres Iga, no estás simplemente visitando “la ciudad de los ninjas”. Estás caminando por uno de los lugares donde se desarrolló realmente esta tradición.

Cómo llegar a Iga.

Desde Tokio tienes que coger un Shinkansen que va hasta la estación de Nagoya. Una vez en Nagoya, toma la línea JR Kansai hasta la estación de Kameyama y haz transbordo hacia la estación Iga-Ueno, o bien ve vía la línea Kintetsu. Desde la estación de trenes puedes ir perfectamente andando hasta el centro.

🤯 Curiosidades sobre los ninja.

En Iga descubrimos algunas cosas que parecen sacadas de una película, pero forman parte de las tradiciones y relatos asociados al ninjutsu. Por ejemplo, los ninja desarrollaron diferentes técnicas para caminar y desplazarse silenciosamente, algo fundamental para sus labores de espionaje. El Museo Ninja describe varios métodos tradicionales de desplazamiento, incluido el llamado shinobi-ashi, pensado para reducir el ruido de las pisadas.

También fueron conocidos por el uso de fuego y humo como herramientas de escape y distracción. Los conocimientos relacionados con explosivos y diferentes técnicas de fuego formaban parte de la tradición de Iga-ryu. Y hay otro dato curioso que me encanta: los shuriken no eran necesariamente el arma principal de un ninja. De hecho, portar armas claramente identificables podía delatar su identidad. Por eso podían utilizar herramientas aparentemente normales —como hoces o bastones— que podían tener otros usos cuando era necesario.

Antes de irte de este fascinante lugar, pasa por alguna de sus tiendas, donde podrás comprar algún shuriken de recuerdo. Bueno no tienen veneno y para que los peques jueguen los tienen de goma, así que… ¡Un gran recuerdo!

Por cierto, se me olvidaba. A la llegada pregunta a que hora hacen la exhibición de ninjas. Solo vale 500 yenes más y es alucinante. ¡Os encantará!

2. Viajar en el tiempo hasta el Japón de los samuráis en Edo Wonderland.

Si alguna vez habéis querido saber cómo era caminar por el Japón de los samuráis, aquí tenéis una máquina del tiempo.

Edo Wonderland Nikko Edomura es un enorme parque cultural que recrea una ciudad del periodo Edo, época que se extendió entre 1603 y 1868, cuando Japón estuvo gobernado por el shogunato Tokugawa. Y lo mejor es que no se trata simplemente de mirar edificios antiguos. Aquí puedes caminar por las calles vestidos de ninja, samurái, comerciante o incluso con trajes tradicionales de la época.

Hay espectáculos, entrenamientos de samurái, ninjas, casas tradicionales, laberintos, juegos y diferentes experiencias para entender cómo era la vida durante aquel periodo.

Una de las cosas que más nos gustó es que todo está pensado para que participes. El paisaje es de postal y la simulación del pueblecito parece sacado de cuento. Una de las experiencias más completas es si al llegar te customizas con algún traje de la época Edo. Desde Samurai, mujer del emperador… cualquier elección te hará mimetizarte con la época y los actores/actrices interactuaran contigo en todo momento.

Porque seguro que ponerte un traje clásico japonés estaba dentro de tus planes en este viaje, entones… ¿Por qué no ponértelo en el lugar mas adecuado? Donde pasear sin edificios es literalmente sumergirte en los siglos XVII y XVIII. Ademas, los niños pueden convertirse en pequeños samuráis y aprender incluso algunas técnicas básicas. También hay espectáculos de ninjas y diferentes representaciones que hacen que pasear por Edo Wonderland sea como entrar en una película.

💰 ¿Cuánto cuesta?

La entrada de un día cuesta actualmente 5.800 yenes para adultos y 3.000 yenes para niños. Los menores de edad preescolar entran gratis. También existe una tarifa reducida por la tarde. Algunas experiencias se pagan aparte. Por ejemplo, el paseo en barco cuesta 700 yenes por persona y hay experiencias de artes tradicionales desde 500 yenes.

Vestirse con un traje tradicional va desde los 4500 yenes. Unos 30 euros. Aquí os dejo el enlace de su web oficial para comprar las entradas.

🤯 El dato curioso

El periodo Edo fue fundamental para el desarrollo de muchas costumbres que todavía asociamos con Japón: gastronomía, artesanía, entretenimiento, arquitectura y formas de vida. Así que aquí no solo vais a hacer fotos vestidos de samuráis. Vais a meteros literalmente dentro de una de las épocas más importantes de la historia japonesa

3. Convertirse en piloto en Suzuka Circuit Park.

¿Tenemos en casa pequeños amantes del motor? Entonces apuntad este nombre: Suzuka.

Porque aquí no solo está uno de los circuitos de carreras más famosos del mundo. También existe un parque de atracciones donde los niños pueden experimentar con coches, motos y diferentes vehículos. ¿QUÉ? ¡Cómo lo oyes! A sus espaldas esconde un parque temático dedicado al motor, con cientos de atracciones brutales, una zona acuática, una noria gigante y un museo con auténticas joyas históricas. Y la historia del lugar es brutal.

El Suzuka Circuit abrió en 1962 por iniciativa de Honda y nació con una idea muy concreta: crear un circuito donde los coches pudieran ponerse realmente a prueba y contribuir al desarrollo de la industria automovilística japonesa. Pero Honda quería algo más. También quería que los niños pudieran experimentar con vehículos y aprender a conducirlos de una manera segura. De ahí nació la parte de parque de atracciones que hoy conocemos como Suzuka Circuit Park.

Y aquí está una de las curiosidades más impresionantes: el circuito tiene forma de ocho, con una parte del trazado pasando por encima de otra. Suzuka se convirtió además en escenario del Gran Premio de Japón de Fórmula 1 desde 1987. Pero para viajar en familia no hace falta ser fan de la Fórmula 1. En el parque los niños pueden conducir diferentes vehículos, superar circuitos y ponerse al volante de atracciones diseñadas específicamente para ellos.

Nosotros cogimos la entrada general al parque con las atracciones y el pase para probar en kart el circuito. ¡Una pasada! Cuando reservas la entrada, seleccionas tu horario para el rodaje en pista. Solo puede ser en horario de comida que es cuando los pilotos están de descanso. Allí aunque no haya carreras, todos los días ponen los coches a prueba.

Después de tu vuelta, te aconsejo que vayas justo al restaurante italiano que se encuentra justo enfrente del circuito. Esta en alto y lo encontrarás pasando la noria. Se come muy bien, comida italiana. Las pizzas y la pasta estaban muy ricas y con la bebida no se superará los 10 euros por persona. Además desde la terraza tendrás unas vistas monumentales al circuito. Y consejo: hazte el remolón y podrás ver los coches de prueba rugir sobre el asfalto un rato. ¡Una tremenda experiencia!

💰 ¿Cuánto cuesta?

Los precios varían según el día, pero actualmente el Park Passport, que incluye entrada y atracciones ilimitadas, parte aproximadamente de 4.800 yenes para adultos, 3.400 para niños de 7–15 años y 2.200 para niños de 3–6 años comprando online. Os dejamos aquí el enlace de la web para reservar las entradas.

Incluye el pasaporte de los niños. En cada atracción que subas te darán una insignia. Cuantas más tengas, más posibilidades tenderás de ganar un carnet personalizado en el centro turístico. Y si es o ha sido tu cumple, tendrás otro muy molón.

🏨 Y hay algo todavía más especial: dormir en un hotel de motor.

Si queréis llevar la experiencia al siguiente nivel, podéis alojaros en el Suzuka Circuit Hotel – Main Wing, situado dentro del complejo de Suzuka Circuit.

Y no es simplemente un hotel al lado de un circuito. Todo está pensado para continuar la experiencia del motor incluso cuando termina el día en el parque.

El complejo cuenta con diferentes edificios y zonas de alojamiento, además de restaurantes, una tienda y THE SPA, un espacio de aguas termales donde relajarse después de pasar el día entre coches, motos y atracciones. (Siento comunicaros que no se puede pasar con tatuajes).

Además, el propio mapa oficial del complejo muestra que el hotel está integrado dentro de la zona de Suzuka Circuit Park, junto al circuito y las instalaciones de ocio. Para una familia con niños amantes del motor, dormir aquí hace que la experiencia sea todavía más redonda: pasas el día conduciendo y jugando a ser piloto y terminas durmiendo dentro del mismo universo.

🤯 El dato curioso

Cuando se construyó Suzuka, Honda decidió evitar una zona de arrozales porque Soichiro Honda consideraba que no debían destruirse campos destinados a producir arroz. El trazado terminó construyéndose en una zona más montañosa. Así que detrás de un día de diversión para los niños hay también una parte importantísima de la historia del automóvil japonés

4. Comer auténtico Kobe Beef en Kobe.

Esta experiencia no necesita demasiada presentación. Kobe es la ciudad asociada a una de las carnes más famosas del planeta: el Kobe Beef.

Pero aquí viene una curiosidad importante: no toda la carne de wagyu es Kobe Beef. El nombre Kobe Beef está reservado para carne procedente de ganado Tajima criado en la prefectura de Hyogo que cumple unos estándares muy concretos de calidad y marmoleado. Y la historia es bastante curiosa.

El puerto de Kobe se abrió al comercio internacional en 1868 y los extranjeros que vivían en la ciudad empezaron a descubrir la carne de ganado Tajima. Su fama creció tan rápido que el nombre “Kobe Beef” terminó convirtiéndose en una marca reconocida internacionalmente.

Lo curioso es que originalmente aquellas vacas no eran criadas pensando en convertirse en la carne más famosa del mundo. Eran animales utilizados por los agricultores para trabajar y transportar cargas.

Hoy la experiencia consiste en mucho más que sentarse a comer un buen filete. Ver cómo preparan la carne delante de ti, observar el marmoleado, probar diferentes cortes y descubrir por qué esta carne es tan especial convierte la comida en toda una experiencia japonesa. Y sí: es una de esas comidas que probablemente recordaréis durante mucho tiempo.

🥩 Entonces… ¿cuál es la mejor carne de Japón?

Aquí empieza lo divertido. Japón tiene muchísimas marcas de wagyu de altísima calidad: Kobe, Matsusaka, Omi, Miyazaki, Kagoshima… Y existe incluso una competición nacional que reúne cada cinco años a los mejores ejemplares de wagyu del país. Se llama National Competitive Exhibition of Wagyu, aunque todo el mundo la conoce como las “Wagyu Olympics”. Es algo así como unos Juegos Olímpicos de la carne: las diferentes regiones japonesas presentan sus mejores animales y se evalúan aspectos relacionados con la calidad y la mejora del ganado. La competición comenzó en 1966 y se celebra cada cinco años.

Y aquí aparece el dato que más me gusta contar: Kobe Beef no ha sido siempre quien se lleva el máximo reconocimiento de esta competición. Por lo que podemos decir que es la carne mas cara del mundo por lo que cuesta a nivel occidental; pero no porque sea la mejor del país nipón.

💰 ¿Cuánto cuesta?

Aquí no hay un precio único. Depende muchísimo del restaurante, del grado de la carne, del corte y de la cantidad.

Como referencia, una experiencia con Kobe Beef puede ir desde unos pocos miles de yenes hasta cantidades bastante más elevadas en restaurantes especializados.

👉 Consejo: si vais a hacerlo, buscad un restaurante que especifique claramente que sirve Kobe Beef certificado y qué categoría estáis consumiendo. Nosotros la probamos haciendo una experiencia preciosa en el restaurante Fuji Kobe Beef steak and Teppanyaki. Podéis reservar aquí. No es de las experiencias más caras, pero tampoco de las más baratas.

Evidentemente podéis comer carne de Kobe en Osaka, pero a menos de 1h en tren podéis disfrutarla en la cuna real. ¡Merece la pena! La experiencia completa por persona, con showcooking en vivo, carne en varios cortes y guarnición más bebida, nos costó unos 40 euros por persona.

Y si estáis esperando mi humilde opinión acerca de esto… ¡Págalo! Es de las experiencias gastronómicas que más hemos gozado. Ver a las niñas como disfrutaban de la carne, de su sabor… ver al chef como nos explicaba cada carne y cada paso… fue de 10. Insuperable y soñando por poder volver a vivir ese momento alguna otra vez.

5. Awaji Island: Hello Kitty, Naruto y entrar en la boca de Godzilla.

Y llegamos a una de esas partes del viaje que parecen inventadas. Awaji Island es capaz de juntar en una misma isla a Hello Kitty, Naruto y Godzilla. Y sí, esto existe. Si te hospedas en Kobe, podrás pasar a la isla de Awaji, cruzando tan solo un puente. Las vistas son espectaculares y según entras, te encontrarás un gran mercado local.

¿Perdona? ¿Solo hay cebollas? No es que solo haya cebollas, es que este vegetal se ha convertido en un referente de la isla, como un icono.

La historia empieza en 1888, cuando llegaron a la isla semillas de cebolla procedentes de Estados Unidos. Desde entonces, los agricultores fueron adaptando las variedades a las condiciones de Awaji hasta convertirla, más de un siglo después, en una de las grandes zonas productoras de cebolla de Japón. Y es que la isla tiene prácticamente el escenario perfecto para cultivarlas.

Awaji está rodeada por el mar, disfruta de un clima templado, muchas horas de sol y un suelo fértil y rico en minerales. Además, en el sur de la isla, especialmente alrededor de la llanura de Mihara, existe una tradición agrícola basada en combinar el cultivo de arroz, cebollas y ganadería. El estiércol del ganado se utiliza para enriquecer el suelo y, después de la cosecha del arroz, esos campos se aprovechan para cultivar las cebollas. Es un sistema agrícola que lleva más de un siglo funcionando y que incluso ha sido reconocido como Patrimonio Agrícola de Japón.

Una cebolla que no tiene demasiado que ver con la que estamos acostumbrados a comer en España. Las cebollas de Awaji son conocidas por ser especialmente dulces, jugosas y tiernas, con mucha menos sensación de picor. Algunos estudios citados por la organización agrícola local han encontrado que su contenido de azúcares ronda el 9-10 %, superior al de otras zonas productoras.

Y aquí viene otro dato curioso: algunas variedades se dejan secar lentamente después de la cosecha en unas construcciones tradicionales llamadas tamanegi-goya. Ese proceso ayuda a desarrollar todavía más su dulzor. Por eso en Awaji puedes encontrarte algo que nos sorprendió muchísimo: ¡comerse la cebolla prácticamente como si fuera una fruta!

🎀 HELLO KITTY APPLE LAND

Es un espacio dedicado al universo de Hello Kitty donde encontramos instalaciones inmersivas, restaurantes, tiendas y diferentes zonas temáticas.

La gracia está en que no es simplemente una tienda de merchandising: es una experiencia completamente tematizada y dónde podrás hacerte mil fotos y conocer a tu personaje favorito del mundo Kawaii.

Podéis conseguir las entradas online o comprarlas allí en la taquilla.

🍥 PARQUE NIJIGEN NO-MORI

Nijigen no Mori: un parque donde puedes entrar en el mundo de tus personajes favoritos. Si hay un lugar en Japón que parece diseñado para que los niños no sepan qué elegir, ese es Nijigen no Mori.

Situado dentro del enorme Awajishima Park, en la isla de Awaji, este parque temático al aire libre mezcla naturaleza con los grandes universos del anime, manga y videojuegos japoneses. Y aquí viene algo importante: Nijigen no Mori no funciona como un parque de atracciones tradicional.

🎟️ ¿Cómo funciona?

Entrar al parque es gratis. No existe una entrada general que incluya todas las atracciones. Lo que haces es elegir qué experiencias quieres realizar y comprar un ticket específico para cada zona. También existen entradas combinadas y diferentes modalidades dentro de algunas atracciones.

Esto tiene una ventaja enorme: no tienes que pagar por todo el parque si solo te interesan determinadas experiencias. Y también una pequeña pega: si quieres hacer varias zonas, el precio puede subir bastante, así que conviene decidir previamente cuáles os interesan más y reservarlas online cuando sea posible.

Entre las grandes experiencias que encontramos actualmente están Dragon Quest Island, Godzilla Interception Operation, NARUTO & BORUTO Shinobi-zato y Crayon Shin-chan Adventure Park, además de otras experiencias y eventos temporales que van cambiando durante el año

🦖 Godzilla Interception Operation.

Probablemente una de las imágenes más impresionantes de todo el parque. En medio del paisaje aparece un Godzilla gigante y tú pasas a formar parte del Centro Nacional de Investigación de Godzilla de Awajishima para participar en una misión destinada a interceptarlo.

La experiencia combina una introducción audiovisual con diferentes pruebas, entre ellas tirolinas que recorren el cuerpo del monstruo y una actividad de disparos contra células de Godzilla. Además, junto a la atracción está el Godzilla Museum, un espacio permanente con dioramas y piezas relacionadas con las películas y el universo de Godzilla

💰 ¿Cuánto cuesta?

Aquí existen diferentes tipos de entrada:

  • Light: adultos desde 2.800 ¥ y niños desde 1.800 ¥.
  • Gold: adultos desde 4.800 ¥ y niños desde 3.100 ¥.
  • Premium: adultos desde 11.300 ¥ y niños desde 9.600 ¥.

El precio cambia según la fecha y el tipo de experiencia incluida. Además, existen restricciones de altura y peso para algunas actividades. Consejo: si queréis hacer la tirolina, mirad bien qué entrada la incluye antes de comprar

🌳 Y lo mejor: todo está dentro de un enorme parque natural.

Una de las cosas que más sorprenden de Nijigen no Mori es que no tiene la apariencia de un parque temático tradicional. No estás entrando en un recinto cerrado lleno de atracciones una detrás de otra. Las diferentes experiencias están repartidas por Awajishima Park, rodeadas de naturaleza, por lo que entre una zona y otra hay que caminar.

Y esto es importante tenerlo en cuenta al organizar el día: Nijigen no Mori es enorme y no todas las zonas están juntas. Por eso, si vais con niños, yo elegiría previamente dos o tres experiencias como máximo en función de sus edades y gustos, en lugar de intentar hacerlo todo

💡 ¿Cuánto cuesta visitar Nijigen no Mori?

Esta es probablemente la pregunta más importante: Entrar al parque: GRATIS.

Después, pagas únicamente por las experiencias que quieras realizar. Y cada una tiene sus propias tarifas, horarios y modalidades de entrada. Los precios también pueden cambiar dependiendo de la temporada, del día y de si eliges una entrada básica, Gold, Premium o algún paquete especial.

Por eso, mi recomendación es consultar la web oficial y reservar online antes de ir, especialmente para las experiencias más populares.

¿Aún te quedaste con ganas de más?

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