Tokio en dos días
Guía completa para descubrir la ciudad donde el futuro y la tradición conviven en armonía.
Hay ciudades que se visitan y ciudades que se experimentan. Tokio pertenece, sin ninguna duda, al segundo grupo.
La primera vez que llegas a Tokio tienes la sensación de haber aterrizado en otro planeta. Pantallas gigantes, trenes que llegan con una precisión casi imposible, cientos de personas cruzando una misma calle, máquinas expendedoras en cada esquina, restaurantes escondidos en pequeños callejones y, entre todo ese movimiento, un templo donde el tiempo parece haberse detenido. ¡En serio! Si es la primera vez, es una auténtica locura.
Porque si hay algo que define a Tokio es precisamente eso: su capacidad para hacer convivir dos mundos aparentemente opuestos.
Aquí puedes desayunar sushi en un pequeño restaurante, visitar un templo con siglos de historia, perderte después entre las luces de Shibuya, entrar en una tienda de manga y terminar el día contemplando la ciudad desde las alturas. Y aunque Tokio pueda parecer abrumadora al principio, cuando empiezas a conocer sus barrios descubres que en realidad no estás visitando una única ciudad, sino muchas ciudades dentro de una misma ciudad.
En esta guía te contamos qué ver en Tokio, qué hacer, cuáles son sus barrios imprescindibles, dónde dormir, cómo moverte y algunas pinceladas de su historia y cultura para entender mejor uno de los lugares más fascinantes de Japón.
Un poco de historia: de Edo a Tokio
Para entender Tokio hay que viajar unos cuantos siglos atrás. La ciudad que hoy conocemos como Tokio se llamaba antiguamente Edo. Durante mucho tiempo fue una pequeña población que creció enormemente cuando Tokugawa Ieyasu estableció allí el shogunato en 1603.
Comenzaba así el periodo Edo, una etapa que duraría más de 250 años y durante la cual Japón vivió un largo periodo de estabilidad. Edo se convirtió en el centro político del país y también en una enorme ciudad comercial y cultural.
En aquella época florecieron las artes, el teatro, la gastronomía, las casas de té y numerosas expresiones de la cultura japonesa que todavía podemos reconocer hoy.
En 1868 llegó la Restauración Meiji y comenzó una nueva etapa para Japón. Edo pasó a llamarse Tokio, que significa literalmente capital del este, y se convirtió oficialmente en la capital del país. A partir de entonces comenzó su transformación.
La ciudad fue creciendo hasta convertirse en la gigantesca metrópolis que conocemos actualmente, pero lo curioso es que el antiguo Edo todavía sigue presente entre sus rascacielos. Lo encuentras en Asakusa, en sus templos, en sus jardines, en los barrios tradicionales y en muchas de las costumbres que siguen formando parte de la vida cotidiana. Y probablemente esa sea una de las cosas que más sorprenden cuando viajas a Tokio: el pasado no desapareció para dejar paso al futuro; ambos aprendieron a convivir.
¿Cuántos días hacen falta para visitar Tokio?
Esta es una de las preguntas que más nos hacemos al preparar un viaje a Japón. La respuesta depende mucho del ritmo de cada viaje, pero nosotros dedicaríamos al menos 4 o 5 días completos a Tokio; pero todo depende del itinerario que vayas a realizar y el tiempo que le quieras dedicar a otras zonas menos turísticas y má auténticas del país. Así que, te diría que dos, más el día que llegas.
Y si tienes una semana, no te preocupes: Tokio tiene planes suficientes para llenar muchos más días. Cómo ir a Disney Tokio. Lo importante es no intentar verlo todo. Tokio es enorme y perder tiempo cruzando la ciudad de un lado a otro puede hacer que el viaje resulte agotador. Lo mejor es organizar cada jornada agrupando barrios cercanos.

Dónde dormir en Tokio
Elegir alojamiento en Tokio puede parecer complicado porque la ciudad es gigantesca. Nuestra recomendación principal es que, antes de fijarte únicamente en el precio del hotel, mires muy bien qué estación tienes cerca. Además el transporte público será tu gran aliado durante el viaje.
La primera vez estuvimos en este hotel local, tan tranquilo y bien conectado. Nos costó 73€ la noche los 4. Las habitaciones eran pequeñitas, estilo japonés y los dueños muy amables. Todos los días limpiaban y nos guardaron el equipaje por muy poquito. Merecía mucho la pena. El metro estaba muy muy cerca del barrio de Harajuku.
En esta zona hay muchos bares y restaurantes locales, donde nosotros cenamos varios días a muy, muy buen precio. También hay combinis y otras tiendas locales para comprar.
En nuestra segunda vez, nos hospedamos en otro totalmente opuesto. Céntrico, con vistazas y a 5 minutos a pie del templo de Senso-ji en Asakusa. Una pasada de alojamiento, sobre todo por la noche, aunque lo mejor de todo fue el impresionante desayuno en las alturas. Click aquí para verlo. La noche cuesta alrededor de 200 euros, los cuatro.
Qué ver en Tokio: lugares imprescindibles
⛩️ Asakusa, el Tokio tradicional
Si hay un lugar que recomendamos para comenzar a descubrir Tokio es Asakusa. Aquí encontramos una de las caras más tradicionales de la ciudad y uno de los templos más famosos de todo Japón: Senso-ji. Hay mucho que descubrir, no solo su historia, así que prepara un free tour para empaparte muy bien de la zona donde empezó Edo. Y si estás pasando en que idioma lo hacen… ¡Tranquilo! Hay en español. Nosotros encontramos uno.
La entrada al templo está marcada por la espectacular puerta Kaminarimon, reconocible por su enorme linterna roja. Desde aquí comienza Nakamise-dori, una calle comercial llena de pequeñas tiendas y puestos de comida que conduce hasta el templo. Si vas sobre las 6 de la mañana, aunque parezca una locura, el templo es paz y gloria. Digno de admirar cada detalle; si vas a partir de las 9… suele ser un área muy concurrida y es muy difícil hacerse fotos. Así que te recomiendo una visita a primera hora; quedaros a desayunar por las inmediaciones y ya hacer el free tour.
Una vez dentro del recinto encontramos el templo Senso-ji, considerado el templo budista más antiguo de Tokio. Justo por las calles aledañas, los cierres llenos de color y escenas épicas del pasado te atraparán igualmente. Pasear por allí con los primeros rayos de luz, es una pasada.
Después puedes acercarte hasta el río Sumida y contemplar desde allí la impresionante Tokyo Skytree, una de las estructuras más reconocibles del skyline de Tokio. Aunque paseando por el barrio, tendrás fotos preciosas igualmente.
Shibuya: el Tokio que todos imaginamos
Y si Asakusa representa el pasado, basta con coger el metro para encontrarnos con el Tokio más moderno. Bienvenidos a Shibuya.
Probablemente el lugar más famoso sea su enorme cruce peatonal. Cuando el semáforo se pone en verde, cientos de personas comienzan a cruzar simultáneamente desde diferentes direcciones. Puede parecer una simple calle, pero estar allí en medio es una de esas experiencias que hay que vivir al menos una vez. Nosotros subimos al Starbucks que hay en uno de los cruces. Justo en la planta de arriba, un café con vistazas, es un plan maravilloso para descansar y contemplar las miles de personas que cruzan en pocos minutos. ¡Qué locura!
Justo al lado de la estación encontrarás otro de los símbolos del barrio: Hachiko. La estatua recuerda al perro que durante años esperó a su dueño frente a la estación incluso después de que este hubiera fallecido. Su historia se convirtió en uno de los grandes relatos japoneses sobre fidelidad y lealtad.
Y para contemplar todo Shibuya desde las alturas, una de las mejores opciones es Shibuya Sky, especialmente al atardecer. Las entradas para adultos cuestan a partir de los 15€ y podéis comprarlas allí o en klook. Os dejo el enlace.
Harajuku y el Santuario Meiji
Muy cerca de Shibuya encontramos Harajuku, uno de los barrios más conocidos de Tokio por su cultura juvenil, su moda y sus tiendas. La calle Takeshita es probablemente su rincón más famoso y concentra tiendas de ropa, accesorios, dulces y todo tipo de propuestas relacionadas con la cultura pop japonesa.
Aquí podrás comer el famoso sandwich mixto de arco iris, las frutas caramelizadas o entrar en alguno de sus cafés temáticos; como el de Sanrio o uno nuevo que han abierto: Kawaii Monster Land.
Si eres fan del mundo Kawaii este café es una auténtica pasada. La entrada cuesta unos 15€. Aquí te dejo el enlace de Klook para comprarla. (Tienen web oficial pero está en japonés, por eso os voy dejando esta app que es genial para sacar entradas y muchas veces, incluso, tienen ofertas).
El café está lleno de color, magia, donde viven unos personajes monstruosos y unas chicas Kawaii con unos vestuarios asombrosos. Tienen varios espacios y un tío vivo central, que son mesas y puedes comer en ellas. Una zona de juegos, donde podrás llevarte regalitos y un espacio precioso para tematizarte y hacerte fotos. ¡Es chulísimo! A nosotros nos encantó. Quizá no muy barato, pero mereció la pena, porque hay shows y la comida es muy instagramer también.
Desde aquí, basta con caminar unos minutos para encontrarnos con un escenario completamente diferente.
El Santuario Meiji está rodeado por un enorme bosque y transmite una sensación de paz sorprendente teniendo en cuenta que se encuentra en pleno centro de Tokio.
El santuario está dedicado al emperador Meiji y a la emperatriz Shoken y es un lugar fantástico para acercarse al sintoísmo, una de las tradiciones religiosas y culturales fundamentales de Japón.
Es precisamente aquí donde empiezas a comprender uno de los grandes contrastes de Tokio: la ciudad moderna puede estar a pocos metros de un Japón profundamente tradicional. Es un lugar espectacular, quizá nos gustó mucho más que Senso-ji, por su paisaje en medio de la ciudad y su calma
Shinjuku: luces, neones y vida nocturna
Cuando llega la noche, Tokio vuelve a transformarse. Y probablemente ningún lugar represente mejor ese Tokio nocturno que Shinjuku
Grandes pantallas luminosas, edificios altísimos, restaurantes, bares y una actividad que parece no detenerse nunca.
Una de las zonas más conocidas es Kabukicho, mientras que Omoide Yokocho nos lleva a un Tokio mucho más pequeño y tradicional, lleno de diminutos restaurantes y yakitoris. También merece la pena perderse por Golden Gai, un laberinto de pequeñas calles en las que se concentran cientos de diminutos bares. Y si quieres escapar durante unas horas del bullicio, puedes visitar Shinjuku Gyoen, uno de los parques más bonitos de la ciudad.
Pero ¡ojo! Si solo tienes dos días, creo que lo pasaría por alto, para que os diera tiempo hacer todo lo que he comentado anteriormente
Akihabara: el templo de la cultura pop japonesa
Si hay un barrio que demuestra hasta qué punto Japón ha influido en la cultura popular mundial, ese es Akihabara. Anime, manga, videojuegos, figuras, máquinas recreativas, electrónica y tiendas que parecen no tener fin
Es un lugar especialmente divertido si viajas con niños o si eres amante del anime y los videojuegos. Pero incluso aunque no seas un gran aficionado, merece la pena conocerlo porque forma parte de esa identidad contemporánea de Tokio que ha convertido a Japón en una referencia mundial de la cultura pop.
Nosotros lo visitamos la primera vez, esta bien y sacamos algunos gachapones. Si no eres muy fan de esto, Obvialo. La gente se vuelve muy muy loca con las máquinas y puede resultar un vicio absolutamente descontrolado
Ginza y el Palacio Imperial
Para descubrir otra cara de Tokio tenemos que acercarnos hasta Ginza. Es una de las zonas más elegantes de la ciudad, conocida por sus grandes firmas, restaurantes y edificios de arquitectura contemporánea.
Muy cerca encontramos el Palacio Imperial, residencia de la familia imperial japonesa.
Aunque gran parte del recinto no está abierta al público, sus jardines y los alrededores merecen una visita.
Es también una buena zona para acercarse hasta Tokyo Station y descubrir el contraste entre los enormes edificios modernos y algunos de los espacios históricos que todavía conserva la ciudad.
Toda la zona de Ginza, es para ir de shopping. También encontrarás el famoso Godzilla en lo alto del edificio y la tienda de Uniqlo más grande que hayas podido ver.
🐱 Gotoku-ji temple
Hay lugares de Tokio que aparecen en todas las guías y después están esos pequeños rincones que descubres casi por casualidad y que terminan convirtiéndose en uno de tus favoritos. Gotoku-ji es uno de ellos. Es muy conocido por ser el templo de los gatos de la suerte.

Situado en el tranquilo barrio de Setagaya, al oeste de Tokio, este templo budista es conocido en todo el mundo por sus cientos —y en ocasiones miles— de pequeñas figuras de gatos con una pata levantada: los famosos maneki-neko. La entrada al templo es totalmente gratis y puedes llegar gracias al transporte público, más andando unos 7 minutos. Google Maps, funciona super bien en Japón, así que no tiene pérdida.
Pero lo curioso es que detrás de estos pequeños gatos existe una historia que mezcla leyenda, tradición y buena fortuna.
Cuenta la tradición que durante el periodo Edo, un señor feudal llamado Ii Naotaka pasaba cerca del templo cuando comenzó una fuerte tormenta. Un gato que vivía allí levantó una de sus patas y pareció invitarle a acercarse. Naotaka siguió al gato y entró en el templo. Poco después, un rayo cayó exactamente en el lugar donde había estado momentos antes. El señor feudal interpretó aquello como una señal de buena fortuna y comenzó a apoyar económicamente el templo.
Con el tiempo, la historia convirtió al gato en un símbolo de prosperidad, fortuna y protección. Y así nació la estrecha relación entre Gotoku-ji y el maneki-neko.
Qué hacer en Tokio más allá de visitar monumentos
Tokio no es una ciudad para limitarse a tachar lugares de una lista. Hay que vivirla. Y algunas de las experiencias que más recomendamos incluir en un viaje son:
🍣 Una masterclass de sushi y matcha en familia
Tokio es uno de los mejores lugares del mundo para comer. Desde restaurantes de sushi hasta diminutos locales de ramen escondidos en una estación; así que imagínate si a esto le añades una masterclass en familia para aprender a elaborar sushi y matcha. ¿Qué me dices?
Nosotros hicimos esta experiencia en «Sushi & matcha» en el barrio de Asakusa. La experiencia por unos 30 euros por persona, dura aproximadamente hora y media y es una de las experiencias más divertidas. Aprendimos verdaderamente como se hace el sushi y no como lo solemos hacer en España. Sora, nuestro chef, nos contó muchas cosas super intrigantes y sorprendentes y pasamos un rato tan maravilloso… Además de tener sake ilimitado (ojo, que eso pega que no veas), también cenas allí y aprendes realmente el secreto de la elaboración de un buen matcha.
Os dejo el link de la experiencia para que podáis reserva. ¡Os lo recomendamos 100%!

👘 Vestirse con kimono
Una experiencia muy popular, especialmente en Asakusa, aunque si pretendes ir a Nikkō y visitar el parque temático de Edomura, es mejor que lo hagas allí. Es más auténtico, más bonito y vas a poder hacerte miles de fotos.
🥋 Conocer el mundo del sumo
Desde visitar un establo de entrenamiento hasta asistir a un torneo. Esto es super divertido (aunque no lo llegamos hacer). Te ponen un traje inflable y te pasas un rato riéndote intentando ganar a un sumo de verdad. Por si quieres ver las experiencias y los planes. Click aquí.
🎮 Recorrer las calles de Tokio en un coche como Super Mario Bross
Es alucinante y super divertido. Una de las experiencias más guays que podrás hacer en la asombrosa capital. Hay varias empresas. Nosotros lo hicimos con: Street Kart. Y como somos dos adultos y dos niñas y los menores de 18 no pueden hacerlo; yo me quedé con las chicas danto una vuelta y Alberto se la gozó pero bien. Creo recordar que fueron unos 60 euros, el paseo de hora y media. Puedes elegirlo en los barrios que mas te gusten, aunque él lo hizo en Shibuya.
Y como consejo, al atardecer que pille algo de noche, mola mas. Todo está super luminoso y hay más ambiente. ¡Tienes que hacerlo! También puedes disfrazarte y si no tienes ninguna cámara tipo go pro, que puedas ponerla de soporte en el coche, también te la alquilan allí.
Museo sensorial más increíble
Esta experiencia es 100% recomendable si vas con niños, ¡o no! Se trata de TeamLab Planets y os puedo asegurar que no habéis estado en un lugar igual. Estuvimos por lo menos dos horas y no veíamos el fin de irnos. Tiene un montón de salas muy interactivadas y cada una sorprende mucho más que la anterior.
Las entradas están desde los 20€ y te aconsejamos comprarlas con antelación. Nosotros cuando fuimos estaba bastante concurrido. Click aquí para la página oficial.
🌈 Kawaii Monster Land
Hay un Tokio de templos, santuarios y jardines. Hay otro de neones, rascacielos y pantallas gigantes. Y después está el Tokio más kawaii, extravagante y absolutamente surrealista.
Si hay un lugar que representa esa parte de la cultura japonesa, es Kawaii Monster Land.
Entrar aquí es como meterse dentro de un mundo de fantasía creado con una mezcla de colores, personajes imposibles, dulces gigantes y estética kawaii. Un universo en el que todo parece estar diseñado para sorprender y donde, por unos minutos, puedes olvidarte completamente de que estás en una de las ciudades más grandes del mundo.
Podéis jugar, disfrazaros y vivir sus auténticos shows llenos de magia y color.

¿Dónde comer en la capital?
Honestamente vayas donde vayas, vas alucinar. Es de esos lugares, que incluso entrando al sitio más turístico, vale mucho más barato que en España. Lo mejor es el primer bocado según aterrizas. El sushi sabe a gloria, nada que ver con el que hacemos aquí. ¡Hasta el sabor del arroz cambia! Y no lleva miles de salsas o ingredientes. El sushi es puro, simple, pero sabroso en cada bocado.
Los running sushi suelen ser un precio cada plato. Entramos en varios, y no hemos pagado mucho más de 6-8 euros por persona. En todos los restaurantes el agua con hielo es totalmente gratis. Y te la sirven al momento, o tienes una mesa apartada, donde te dejan vasos y tu vas a servirte las veces que quieras. Prácticamente la gente suele beber agua y por la calle igual. Puedes rellenar tu botella en las fuentes, sin problema.
El ramen es de otro nivel. Unos platos tremendamente enormes por 6 euros. ¡Locura! Comer es muy barato e incluso lo primero que te apetezca es ir al 7eleven, por toda la comida viral que hayas visto. ¡No te preocupes! Lo hacemos todos. No se sientas mal. Además es super barato. No igual de barato que otros países como Malasia o Tailandia pero si que puedes comprar los famosos sandwich por menos de un euro y otras miles de cosas más.
Anakuma café. Un lugar super divertido donde pedir una bebida para llevar. Hay una tablet y tienes que hacer tu pedido, después verás un agujero en la pared y de repente te va a sorprender una manita de oso intentando coger tu pedido para prepararlo. Mientras te lo hacen, la manita interactúa contigo y es muy chulo y divertido, más si vas con peques.
Ahora te toca descubrir muchas más cosas a ti. ¿Preparado?


