Islandia

Islandia

Islandia, ruta circular por el país nórdico en 8 días. No te perderás ningún detalle de la isla madre naturaleza.

En 2019 tuve el honor de conceder a mi marido la decisión de elegir él, el destino de vacaciones de junio. En principio íbamos a ir a Perú, pero justo cuando fuimos a comprar los vuelos subieron una barbaridad y dejamos atrás  uno de nuestros grandes sueños viajeros. Aunque estamos convencidos que algún día colonizaremos esas tierras sudamericanas.

Islandia también estaba dentro de nuestros planes y hacer una ruta por el anillo circular del país nórdico en 8 días era por supuesto otro sueño que no podíamos dejar escapar. Nos pusimos a ver más destinos y mirar vuelos y como teníamos que ir a Londres si o si, porque teníamos que visitar a amigos de allí… miramos las posibles conexiones desde los aeropuertos ingleses y… ¡Ahí lo tenemos! Vuelos super baratos a Islandia. ¡No nos lo podíamos creer!

La verdad es que si queréis aun mas detalles no podéis perderos nuestros post relacionados con toda la organización de viaje, planning, rutas y presupuesto. ¡Y sobre todo! No os perdáis el post sobre las 10 curiosidades que no sabíais sobre este país porque os dejarán perplejos.

   

Día 1

Llegamos al aeropuerto y fue tarea fácil, porque la empresa del coche de alquiler nos estaba esperando en el hall del aeropuerto y nos llevó a recoger el coche que estaba en las proximidades.

Teníamos alquilado un apartamento en airbnb justo a las afueras de la capital, en una zona residencial apartada y fácil para aparcar sin necesidad de pagar. La verdad es que era una pequeña casa dentro de un gran chalet (los dueños estaban en la contigua), era perfecta para estar dos noches. Grande, espaciosa y con todas las comodidades para poder cocinar, asearnos y descansar cómodamente. Lo mejor de todo es que allí no tendrás problemas con la calefacción. A ciertas horas del día se pone a funcionar y estarás dentro de las casas en manga corta. El calor es geotérmico y por ello no pagan. ¡Algo que deberíamos aprender el resto de países! A saber aprovechar las energías renovables y no tener que pagar por ellas.

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Cuando cogimos el coche nos dijimos a la capital donde pasamos un día agradable paseando por ella y descubriendo muchos rincones. La verdad es que nos la imaginábamos más grande pero es pequeña, coqueta y muy recogida.

Era la primera vez que visitábamos un país nórdico, así que nos pareció bastante limpia, la gente muy educada. Tuvimos mucha suerte porque no nos llovió y al hacer un día soleado se disfrutó mucho más.

Os dejamos también un enlace para saber donde comer en la capital y no morir en el intento, aunque os recordamos que es un país extremadamente caro y cuando fuimos a desayunar nos dejamos un dineral en tomar solo tres cafés y tres bollos, así que tener en cuenta que barato no es.

Día 2

Aprovechamos muchísimo el día porque por la noche teníamos la entrada para visitar el famosísimo Blue Lagoon. La verdad es que flipamos en colores con este spa (después os contamos mas detalladamente porque es parada obligatoria).

Nos levantamos pronto y la primera noche fue algo desconcertante. Resulta que desde mediados de junio hasta mediados de agosto, no existe la noche. Levantarse de madrugada al baño o para hacer algún biberón era asombroso porque el cuerpo pensaba al ver la luz que ya había amanecido y la verdad es que lo mismo eran solo las tres de la madrugada. ¡Muy impactante! Pero bueno si tenéis problemas y tenéis que dormir con todo a oscuras no tengáis problemas porque tienen unas cortinas que quitan toda la luz.

Este día nos dirigimos por el sur de la capital. Fuimos a ver las áreas geotermales de Seltún. Las carreteras están muy bien asfaltadas (recordar que en toda la isla el límite de velocidad son 90 km por hora). Por esta zona se sale conducir porque por un lado ver todo el paisaje volcánico y geotermal con esas areniscas entre marrones y rojizas y por otro lado la costa. Un paisaje que sin duda iréis todo el rato mirando por la ventana y grabando.

Cuando llegamos a Seltún, nos abrumó el mal olor. No os asustéis los sulfatos y toda la actividad volcánica dan como resultado este olor tan desagradable para nosotros. Estas áreas son el resultado del cruce de las grandes placas tectónicas eurasiáticas y norteamericana. esto provoca que toda la isla y esta zona en concreto esté sometida a un montón de actividad volcánica y geotermal. ¡Consejo! No podéis pisar fuera de la zona que está para los peatones es peligrosa.

A la hora de comer nos fuimos al pueblo de Keflavik (seguro que os suena porque es donde esta el aeropuerto), pero es un pueblo pesquero muy curioso, pequeño y encantador. La verdad es que no había mucho dónde comer ( se nos hizo la hora encima y no sabíamos dónde podíamos comer a buen precio). Así que optamos por ir al super y comprar para hacer unos bocatas. El aire que azotaba toda la costa nos impidió que pudiéramos comer tranquilos afuera así que nos tuvimos que meter dentro del coche (ya sabéis que siempre se tienen imprevistos).

Después de comer y de dar un paseo por el pueblo nos fuimos a Gardur, es precioso para ver atardecer en el faro con esa arena volcánica. Pero no nos quedamos mucho por lo que os contábamos del aire. Eras bastante molesto e impedía que pudiéramos estar por la calle, así que nos fuimos al apartamento y a prepararnos para irnos al Blue Lagoon.

Os contamos un poco sobre este gran balneario porque seguramente os recomienden no ir porque el precio es muy elevado. Lo cierto es que lo es, pero si vas al último pase del día las entradas puedes sacarlas a 50 euros y sí, bajo nuestra experiencia podemos decir que merece enormemente la pena. No entrar será un error y es un viaje que no vais a volver seguramente en poco tiempo.

Los horarios son:

Mayo-Agosto 7:00-23:00h

Resto de mees 8:00-21:00h

Como ya os contamos el precio más bajo es de 50 euros pero el precio normal de la entrada suele ser de unos 84 euros. Un consejo es que lo compréis con antelación porque suelen agotarse bastante las entradas. ¡Tranquilos! es enorme y tiene aforo, no estaréis como en latas de sardinas.

Lo cierto es que ir a ultima hora es genial. En la entrada te pone la hora a la que deberás recoger tu ticket en ventanilla. A fuera hay parking gratuito y también tienen servicio de recogida a tu hotel o apartamento (cosa que es genial para la gente que no haya alquilado coche o no tengas carnet de conducir). Nosotros fuimos con más de media hora antes y nos dejaron entrar así que disfrutamos mucho más del balneario.

 

 

La entrada incluye una bebida dentro del spa, una mascarilla para la cara con minerales increíbles que te la dejarán suave y sedosa y toallas. Dentro de los vestuarios tenéis taquillas y son fáciles de usar.

Os dejamos nuestro video de YouTube sobre el Blue Lagoon porque merece mucho la pena y os damos muchos consejitos también si lleváis niños.

Día 3

El día tres nos hicimos toda la ruta del círculo dorado. Digamos que es la excursión más famosa y característica desde la capital. Es un itinerario perfecto para ir un día o dos de expedición desde Reikiavik si se tienen pocos días en el país o sino se tiene coche y hay que hacerlo a través de excursiones.

Islandia surgió sobre los océanos desde la dorsal atlántica que separa las placas tectónicas eurasiática y la americana. Aquí la naturaleza están en pleno esplendor y es una maravilla poder pasear por semejantes cascadas, geysers o volcanes.

Os damos un par de links que nos recomendaron para hacer esta excursión a través de agencias privadas (aunque nosotros al alquilar el coche nos fuimos por nuestra cuenta. Pero es muy recomendable para la gente que no tenga carnet de conducir o no quiera alquilar un coche para pocos días).

No obstante siempre podéis contratar con toda garantía desde civitatis las mejores excursiones y tours desde Reikiavik a precios muy competitivos, y sobre todo con cancelaciones gratis aseguradas. Resérvalo a través de nuestro código descuento para tener mas ventajas y mejores precios.

A primera hora hicimos las maletas porque después de pasar todo este día de expedición nos alojamos en la parte sureste de la isla para ir haciendo todo el “ring road” a Islandia. (Si vais hacer esto, lo mejor es ir moviéndoselo de alojamientos, porque las distancias son muy largas y las carreteras no son las acostumbradas como en Europa Central.

Nuestro precioso airbnb fue en la localidad de Hella. Queríamos alojarnos en Vik (mucho mas al sur de la isla y estar más cerca del proximo día) pero los alojamientos era tan sumamente caros que nos llevó a hospedarnos en este precioso pueblo a unos cuantos kilómetros. La casa mereció la pena, era preciosa, en mitad de la nada. Estuvimos muy cómodos por unos 250 euros la noche. Seguro que os parece hiper caro, pero la media de una noche ronda los 400 euros. Así que nos pareció un precio genial.

Nuestra primera parada fue el gran kerid. Sinceramente… nunca habíamos visto un crater de volcán. Nos topamos de camino yendo al geyser y la verdad es que fue genial. Nos sorprendió porque había una caseta donde tuvimos que pagar algo menos de 2 euros (supongo que por el parking). Verlo desde arriba es brutal.

Después continuamos hasta el gran Geysir. Madrugamos y lo mismo estábamos allí sobre las 10 de la mañana pero estaba lleno de gente y de autobuses con excursiones. A penas pudimos echar fotos solos, pero lo importante fue el impacto que te causa poder ver semejante geyser salir con tanta fuerza de lo más profundo de la tierra. Está acordonado porque es muy peligroso acercarse, el agua te puede abrasar. Recordar que todo el agua que sale de debajo de la tierra en Islandia esta a muchos grados.

La verdad es que nos impresionó tanto que nos quedamos un buen rato viendo una y otra vez como explosionaba el agua con tanta fuerza. Es una pasada ver la naturaleza en estado puro.

Además en la zona hay un apeadero donde comprar souvenirs y comida. ¡Ideal para un tentempié mañanero e ir al baño! Eso sí, los precios de locos… sino queréis pagar 10 euros por una cerveza o refresco mejor llevároslo del super.

Nuestra siguiente parada fue Gullfoss. De esas primeras cascadas que ves y te quedas sumamente impresionado. Mira que hemos visitado parques naturales e incluso Yosemite en San Francisco, pero aquí lo que hace la madre naturaleza es apoteósico. Se trata de una gran catarata sobre el río Hvitá. En esta gran cascada se forman tres saltos e irás recorriéndolos según el camino delimitado y acordonado. ¡No te acerques ni para una foto! Es peligroso de verdad.

Como última parada del día debió ser El Valle del Pinguellir, la cuestión es que no pudimos pasar con nuestro coche alquilado. Había momentos en que las circunstancias Del Valle no nos permitían meter el coche en esas zanjas embarradas. Habíamos alquilado un buen coche, un mazda cx3, pero no era suficiente para poder meter un 4×2 por esos terrenos. Así que super consejo… si queréis tener el privilegio de acceder a todos los sitios, deberéis alquilar un 4×4 en toda regla. Nosotros no nos la quisimos jugar.

Pero bueno nos quedamos con las ganas porque este valle supone el punto donde las placas tectónicas eurasiática y americana se juntan y es toda una pasada.

Día 4

Visitamos el sur del país. Teníamos grandes actividades que hacer por la zona y sobre todo estábamos expectantes por visitar el gran avión DC abandonado en mitad de la nada. ¡Fue un maravilloso día! Aunque eso sí… morimos en el intento y llegamos super cansados de vuelta al apartamento.

La primera parada fue Selfoss. Una de las cascadas más poderosas de todo el mundo. Justo hay un salto y sigue 11 metros por debajo del agua. Es espectacular y pura magia.

La carretera continua hasta nuestra siguiente gran parada, el conjunto de cascadas en Seljalandsfoss. Desde luego cada lugar supera aun más al anterior. Tenéis un parking y tuvimos que pagar algo de dinero en el parquímetro para poder dejar el coche una hora aproximada. Hay un camino increíble en el que encontrarás unas tres cascadas (de mayor a menor tamaño) pero el entorno es inmejorable sobre todo si hace buen tiempo. Si tienes chubasquero os recomendamos que paséis debajo de la gran cascada porque las vistas, el sonido del agua y la foto que hay sin duda es espectacular.

En las proximidades a la carretera y muy cerca de este conjunto de cascaras podréis ver museos de entrada de libre de casitas sobre la roca. Son las típicas casas donde vivían antiguamente los vikingos. Hay muchas repartidas entre la isla y muy famosas pero muy bonitas de ver y de fotografiar.

Y ahora sí que llegó el gran momento de visitar la cascada de las cascadas, la que más nos gustó y flipamos, la grandiosa Skogafoss. Increíble y gigantesca. Alrededor de suelo volcánico, sin duda le hace un entorno increíble. Seguramente la conocéis previamente de Instagram o de post en blogs o revistas. Viajar a Islandia y no acercarse hasta aquí es un pecado.

Se puede aparcar gratis y tenéis aseos y donde comer al aire libre.

Nos acercamos para visualizar (eso si, a lo lejos en muchos kilómetros) el volcán Eyjafjallajökull. (¡Ya lo se, los nombres se las trae!). Es una pasada de verdad esta muy cerca y es un volcán muy activo en la isla. Tiene un altitud aproximada de 1650 m. Su ultima erupción fue en abril de 2010, así que el verlo de lejos fue la mejor de las ideas (risas).

Como última parada del día no pudimos (como ya os dijimos antes) pasar desapercibido. Encontrar el avión DC-3 abandonado no fue tarea fácil. Se trata de un avión militar estadounidense destacadas en Islandia en plena Guerra Fría. Este avión tuvo que realizar un aterrizaje forzoso sobre Solheimajokull dónde quedó allí por y para siempre y hoy se puede visitar. Seguro que os preguntaréis que pasó con la tripulación que iba a bordo, pues bien, fueron rescatados y se llevaron en el rescate todo lo que pudieron, pero finalmente el fuselaje quedó abandonado allí.  Al principio cuando no era realmente conocido se dejaba acceder a los 4×4 alquilados para poder llegar a la zona sin problema. Pero esto es como todo… de repente vieron un negocio y vetaron la entrada a vehículos. Solo se puede llegar a el andando o subiéndote al bus 4X4 que hace unas rutas unos horarios establecidos por la friolera de 20 algún euros.

Nosotros nos armamos de valor y la verdad es que la ida la hicimos a pie. Nos costó bastante porque a pesar de que no hacía muy mal tiempo (solo frío) llevar a la niña en bazos puede resultar matador. Así que a la vuelta pagamos 11 euros por persona y nos volvimos sentados. Las circunstancias sin niña hubieran sido caminar ida y vuelta porque la verdad es que nos encanta hacer trekking, salir a correr y demás… pero los brazos estaban ya engangrenados y no nos apetecía una amputación a la llegada al apartamento (risas).

Eso sí, un premio te tienen que dar como te hagas los 5km de ida y los 5km de vuelta. La verdad es que si vais fuera de temporada de verano lo más recomendable es que utilicéis el transporte ese porque las condiciones climatológicas no creo que sean las más acertadas para caminar por ahí.

Día 5

Seguimos avanzando por el mapa y hoy es día de hacer las maletas y dirigirnos a visitar el Sur y Sureste del país. Fue un día super largo porque no encontramos un alojamiento más o menos por la zona que fuera menos de 300 euros la noche, así que nos hicimos conduciendo en total 9h ni más ni menos. Toda una paliza pero a la vez gratificante de ver como nuestra pequeña exploradora se portó como una autentica aventurera y sin queja alguna.

Esta vez nuestro nuevo apartamento estaba en Eglisstadir, un pueblo más al Este de la isla. Sin duda fue el mejor alojamiento en el que nos hospedamos. Era una granja super enorme y estaba junto a un lago. Los dueños vivían junto a la casa de los invitados. Tenía dos plantas y era muy acogedora, diferente y cómoda. Nos levantamos al día siguiente con las vistas al lago, las orejitas pastando alrededor y fue increíble. El punto negativo se lo llevó la localización que fue bastante complicada encontrarla y el dueño tuvo que salir en nuestra búsqueda.

Como primera parada fuimos a Vík í Myrdal. Esa larga y maravillosa playa de color negro volcánico llamada Reynisdrangar, donde encontrarás esos acantilados que te dejarán estupefactos o incluso glacial si vais en temporada de invierno (con unas enormes bolas de hielo sobre la playa). Seguramente os suene si habéis sido fanáticos de Juego de Tronos, por las formaciones tan bien esculpidas en la roca volcánica.

Reyniskirkja es la típica iglesia de madera con el tejado rojo a los pies del pueblecito de Vík í Myrdal. Ideal para poder observar el pueblo y obtener unas vistas increíbles de todo.

Después de contemplar semejante belleza nos dirigimos más hacia el Este, siguiendo el Ring Road y nuestro camino, hacia el parque nacional de Vatnajokull, donde entraréis varios conjuntos de glaciales como Fjallsárlón Gacil Lagon y el grandísimo Jökulsarlón.

Durante este camino y siguiendo la carretera, nos paramos un par de veces en dos puntos bastante molones. Uno fue el campo de flores moradas tipo lavanda y al fondo la pedazo de montaña nevada. ¡No pude dejar escapar semejante foto!.

Y después estas alas de avión abandonadas que también nos llamó la atención porque había gente estacionada.

Después nos paramos allí en la zona de parking de Jökulsarlón (no tuvimos que pagar por estacionar) y aprovechamos la parada y que llevábamos mucho tiempo conduciendo para poder comer y descansar las piernas un poquito. Después hay unas caravanas para comprar algo de comida o bebidas calientes y nos tomamos unos cafés.

Este maravilloso glacial es impresionante y seguramente sea más impactante cuando esté en pleno esplendor pero verlo en la época de deshielo también merece mucho la pena, porque ves los grandes bloques de piedras de hielo de color casi azul moverse por el lago. Además en el parque en general hay un montón de actividades si queréis moveros por él en barca.

Continuando nuestro viaje y como era el tramo más largo hasta el momento de conducir paramos en Höfn. Nos hubiera encantado encontrar una piscina famosa que hay junto al mar y una puerta Vikinga pero sinceramente fue tarea difícil. Era domingo, no había nadie en la calle, hacía frio, mal tiempo y además estaba todo el pueblo cerrado. Fue complicado, pero descansamos las piernas y cogimos una buena vista a todo el mar.

Teníamos que seguir nuestro camino, nuestro objetivo era llegar al famosísimo pueblo Seydisfjöndur, ese pueblito costero tan maravilloso donde esta la iglesia de color azul y todo un camino de colores. Una de las cosas más bonitas de Islandia es que son muy defensores de la igualdad de sexos y condición, así que probablemente encontraréis también en Reikiavik zonas en el suelo pintadas con la bandera gay.

Llegar al pueblo fue tedioso. La carretera se complicó cuando empezamos a subir un puerto y la carretera no estaba bien asfaltada. Era un camino de gravilla y bueno el coche no tenía demasiada potencia como un 4×4 como para poder meterle caña. Tampoco podíamos meterle mucha tralla porque las condiciones meteorológicas empeoraban cada vez más y más, el suelo estaba empezando a congelar y caía la tarde.

Cuando más o menos pensábamos que estábamos seguros llegamos a Eglisstadir y para subir al pueblo precioso teníamos que volver a subir otro puerto. Eran pocos kilómetros pero se hicieron eternos. La carretera era de ambos sentidos, el suelo estaba congelado y el coche se iba un poco para cualquier sentido. Había mucha niebla y la conducción era imposible porque empezó a nevar con mucha fuerza en el punto mas alto del puerto. Bajar era la peor parte, sino queríamos dejarnos los frenos en el asfalto… ¡Pero llegamos! Lo conseguimos y pudimos gozar de uno de los pueblos más bellos del país sin duda.

Seydisfjöndur, es precioso todo se encuentra alrededor de un enorme lago y a los pies del puerto. Es un pueblo costero así que entre la humedad del mar y el mal tiempo de la montaña le hacen tener un clima bastante complicado y muy gélido, pero mereció enormemente la pena. Nos hubiera encantado poder quedarnos más, dar un paseo más largo y sobre todo tomarnos algo tranquilamente pero eran como las 7 u 8 de la tarde y nos daba miedo que por el puerto las condiciones climatológicas empeoraran y nos quedaremos atrapados.

Finalmente pudimos salir, despacio, con precaución pero bien. Nos fuimos a una tienda de gasolinera para comprar algo de cenar. ¡Ojo! No tenían ni leche, madre mía… en la isla cuando algo se agota, se agota y tampoco encontrarás en pueblitos más cosas abiertas y menos en domingo. Así que bueno teníamos algo de leche en el maletero y la rebajamos con un poco de agua para poder dar el biberón de la noche a Sia. Compramos algo de comer como un poco de pasta para cocer, unas salchichas y un bote de salsa de Doritos para poder echar en los espaguetis porque ni si quiera había bote de tomate como tal.

¡Bueno hicimos un apaño! Después de buscar y buscar la casa, la encontramos gracias a que el dueño salió en nuestra búsqueda. El gps se ubica en la casa pero al otro lado Del Río y… ¡Claro! No se puede cruzar, así que bueno después de dos horas perdidos conseguimos llegar, ducharnos con agua caliente y disfrutar de la cena riéndonos de esta gran aventura y después de unas 9h en el coche para poder llegar a ese punto. Una pasada y una experiencia única que solo Islandia puede ofrecer.

Día 6

También teníamos que levantarnos más o menos pronto para aprovechar el día porque nos movíamos de alojamiento a la zona Norte del país. Fue genial, cambiamos de paisaje y vimos otro tipo de terreno islandés.

El apartamento estaba en la localidad de Laugar, un pueblito maravilloso, muy pequeño pero rodeado de mucho verde y mucha naturaleza. Nos cogió por sorpresa el tiempo tan maravilloso y soleado por la zona. La casa estaba dividida en partes y todas ellas alquiladas, la verdad es que no se escuchaba nada. Nosotros teníamos la parte del sótano. Había dos habitaciones, una mini cocinilla y un aseo. Bueno muy práctico para descansar por poco dinero.

La zona estaba rodeada por muchos españoles que se hospedaban en el hotel del pueblo y nos hizo ilusión poder saludarles y compartir un pequeño momento con ellos.

En el pueblo había un banco para cambiar divisas y también una mini tienda con un restaurante. Así que pudimos comprar la cena y tomarnos unas cervecitas fresqueras en el apartamento con esas vistas. También había una piscina municipal que podías entrar por unos 3 euros a bañarte, pero… no nos apetecía pasar algo de frío, así que no bajamos.

Al coger el coche e ir dirección norte nos topamos con Rjúndafoss, una preciosa cascada sin nadie de gente, desde luego que os animo a parar porque se sale cualquier punto del recorrido aunque no sea famosa. Respiras aire puro y sientes que bonita es la naturaleza en estado puro.

La segunda parada (no la teníamos estipulada) pero la vimos en nuestro recorrido también. Fue ver Námafjall Hverir, otra maravillosa área geotermal con una temperatura de unos 200 grados. También olía fatal pero era increíble ver como salía el agua (eso sí, no se puede tocar ni por asomo).

A continuación nos paramos en Hverfall, un cráter sin actividad volcánica pero que si subes por la montaña lo verás desde arriba y se salen las vistas. Cuesta un poco subir pero si llevas a un peque encima. En esta parada aprovechamos para comer algo ya que nos dieron una hora bastante tarde de comer, pero seguía haciendo buen tiempo y solete, ideal para comer fuera tranquilamente.

Dentro de nuestro recorrido estaba Myvatn, un preciso lago volcánico de agua geotermal como Blue Lagoon y donde podréis bañaros por menos dinero (unos 30 euros) el pase. No llega a ser Blue Lagoon pero está menos masificado y por supuesto también se sale. Finalmente, nosotros prescindimos de esta parada y de no bañarnos aquí, pero es otra muy buena opción.

Día 7

Nos tocaba visitar algunas cositas y de vuelta a Reikiavik. Nos hospedamos en un hotel cerca del aeropuerto, en el pueblo de Keflavik, por unos 50 euros la noche. No estaba nada mal. Grande, con desayuno incluido y muy cómodo.

Durante el penúltimo día hicimos tan solo dos paradas para que no se nos hiciera eterno el día y pudiéramos llega pronto y descansar. Había de vuelta unos 400 km para llegar a la capital.

Nuestra primera parada fue la última cascada. La de Godafoss. Muy grande y francamente muy visitada. Había mucha gente, el terreno es bastante abrupto y lleno de piedritas, así que el acceso cuesta un pelín sino tienes calzado cómodo y vas con niños.

Y nuestra segunda parada, en la cual comimos y dimos un gran paseo fue Akureyri. Fue increíble. Desde esta grandísima ciudad del Norte había un montón de cruceros que recorren muchos Puntos de la isla incluso por todos los países nórdicos. Es una ciudad increíble, incrustada en un gran fiordo.

Akureyri, es magnífica, tiene una gran variedad de supermercados, bancos, zonas para pasear, un puerto excelente y casitas de colores como en Reikiavik, para darle ese toque de diversión y color a lo frío y triste de sus largos inviernos.

Tienen mucha opción de restauración, pero debéis saber que el precio mínimo por persona aunque escojas un restaurante de comida rápida suele ser unos 20 euros por persona.

Bueno este fue nuestro maravillo y gran viaje de 2019, lleno de grandes aventuras, contacto con la naturaleza y mucha mucha conexión entre nosotros. Os dejamos el video que subimos a Youtube donde os contamos además muchos consejos para viajar con niños y espero que os guste. Si tenéis alguna pregunta no dudéis en hacérnosla dejando un comentario o mandándonosla por mensaje privado en nuestras redes sociales.

 

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